Conectamos tu ERP de producción, el control de stock y la facturación — para que la información viaje sola entre planta, depósito y administración, sin conciliar nada a mano.
Cada orden de producción, cada movimiento de stock y cada factura vive en un sistema distinto — y alguien termina conciliando todo a mano a fin de mes.
Se termina una orden de producción y alguien actualiza el stock a mano. Se emite una factura y alguien la carga aparte en el sistema contable.
Una cantidad mal cargada, un movimiento salteado, una orden que quedó registrada en un sistema y no en el otro. Nadie lo nota hasta que ya generó un problema.
Los datos de producción, stock y facturación están repartidos entre sistemas que no se comunican, así que un reporte real exige juntar todo a mano primero.
Cada flujo se adapta al ERP y las herramientas que ya usás en planta — esto es una muestra de las conexiones más comunes en manufactura.
Cada orden creada o actualizada en el ERP se refleja automáticamente en la planilla de seguimiento de planta, y viceversa. Sin exportar, sin cargar a mano.
Cuando un insumo baja del mínimo, se genera el aviso a compras automáticamente, sin que nadie tenga que revisar el depósito a mano.
Cada factura emitida se registra sola en el sistema contable, con los montos y datos del cliente ya completos.
Un pedido de venta descuenta el stock en el ERP al instante, así producción nunca fabrica de más ni promete algo que no hay.
Una orden nueva dispara la creación de su carpeta de seguimiento, las tareas de planta y su registro en el ERP, todo en un solo paso.
Los datos de producción, stock y ventas se juntan solos cada semana en un resumen que llega por email, sin armarlo a mano.
Una llamada corta para entender qué herramientas usás hoy y dónde se pierde más tiempo moviendo datos a mano.
Definimos exactamente qué se conecta con qué, qué pasa si algo falla, y te lo mostramos antes de construir nada.
Construimos el flujo en n8n, lo probamos con tus datos reales y ajustamos hasta que funcione sin sorpresas.
Si una API externa cambia o algo se corta, lo resolvemos. El flujo queda funcionando, no abandonado.
Una charla de 20 minutos alcanza para saber si tiene sentido automatizarlo.